Adquirir una propiedad es una de las decisiones financieras más importantes.
Sin embargo, el precio de venta es solo una parte de la ecuación. Para planificar tu inversión con éxito, debes prever los gastos adicionales, que suelen representar entre un 10% y un 12% del valor del inmueble.
En esta guía, desglosamos cada concepto, en un abanico de 6 videos explicativos desde los costes bancarios hasta la fiscalidad y las comprobaciones jurídicas indispensables.
Al contratar un préstamo hipotecario, la entidad financiera puede aplicar una comisión de apertura.
Este cargo único compensa al banco por los gastos de estudio, tramitación y gestión del crédito.
Desde la entrada en vigor de la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario en 2019, esta comisión debe englobar todos los costes de gestión. Aunque muchas entidades han dejado de cobrarla para atraer clientes, otras mantienen un porcentaje que suele oscilar entre el 0,25% y el 1%.
Punto clave: Es un gasto que se abona al inicio y no se financia, por lo que debes disponer de esa liquidez. ¿Quieres saber si este gasto es realmente evitable en tu caso?
Analizamos los detalles técnicos en este vídeo explicativa Comisión de apertura→
La tasación es un trámite obligatorio cuando solicitas una hipoteca. Una sociedad de tasación homologada por el Banco de España debe certificar el valor del inmueble.
El banco suele conceder, como máximo, el 80% del valor de tasación (o del precio de compra, el menor de ambos). Si la tasación resulta ser inferior al precio de venta, la diferencia deberás cubrirla con tus ahorros.
Más allá de la hipoteca, tasar la vivienda te permite confirmar si el precio que vas a pagar se ajusta a la realidad del mercado actual.
Verifica el valor de la propiedad con la herramienta de Valoración de Vivienda.
Analizamos las diferencias entre los conceptos de tasación y la valoración en estos vídeos→
La carga fiscal es el gasto más voluminoso y varía significativamente según el tipo de vivienda y su ubicación.
Calcula exactamente lo que pagarás en tributos con la Calculadora de Impuesto de Adquisición
IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido): Se aplica un 10% con carácter general (4% en caso de vivienda de protección oficial).
IAJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados): Grava la firma ante notario e inscripción. Dependiendo de la Comunidad Autónoma, varía entre el 0,5% y el 1,5%.
ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales): Es el impuesto principal para viviendas usadas. Su gestión depende de cada comunidad autónoma, con tipos que oscilan entre el 6% y el 10%. Existen tipos reducidos para colectivos específicos (jóvenes, familias numerosas, etc.) en ciertas regiones:
Puedes profundizar en el impacto de estos tributos en este análisis explicativa→
Antes de realizar cualquier pago en concepto de reserva o arras, es crítico realizar una due diligence del inmueble para evitar heredar problemas ajenos.
La Nota Simple es el documento fundamental. En ella comprobarás si la vivienda tiene hipotecas pendientes, embargos o afecciones fiscales que podrían recaer sobre ti tras la compra.
Es imprescindible verificar que la propiedad cuenta con la Cédula de Habitabilidad o Licencia de Segunda Ocupación. Asimismo, debes solicitar al vendedor un certificado de estar al corriente de pago en las cuotas de la Comunidad de Propietarios y el último recibo del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles).
Para aprender a detectar y evitar estos riesgos, te recomendamos este vídeo→
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La clave para una compra exitosa no es solo encontrar la casa ideal, sino entender la letra pequeña financiera. Asegúrate de contar con un colchón de ahorros suficiente para cubrir estos gastos y no comprometer tu salud financiera a largo plazo.
Si todavía tienes dudas sobre si es el momento ideal para dar el paso, evalúa tu situación financiera antes de comprometerte: