Estrategias para cambiar tu hipoteca Santander:
Novación vs Subrogación

Tabla de contenidos

Introducción

Las reglas de tu hipoteca no son inamovibles, y en Winvest lo sabemos porque monitorizamos a diario las condiciones de 92 bancos.

Si el Euríbor aprieta o tus circunstancias han cambiado, quedarte quieto es la opción más cara.

Antes de decidir, es vital que entiendas el terreno que pisas. No es lo mismo plantear un cambio en un escenario de tipos altos que buscar una oportunidad cuando el mercado baja.

Todo cambio nace de entender cómo funciona tu hipoteca variable Santander en el contexto actual.

Qué significa cambiar una hipoteca

Olvídate de tecnicismos: cambiar tu hipoteca es simplemente actualizar tu contrato para que trabaje a tu favor, no al del banco.

No siempre hace falta empezar de cero; a veces basta con ajustar las tuercas de lo que ya tienes firmado.

En el fondo, buscas pagar menos intereses, eliminar productos que no necesitas o ganar tranquilidad con un tipo fijo.

Hablamos en esté caso de una novación.

Si quieres saber cuánto podrías ahorrar en tu caso concreto, utiliza nuestro diagnóstico de cambio de variable a fija y verás el impacto en tu bolsillo en segundos.

 

Novación: negociar con Banco Santander

La novación es el “cara a cara” con el Santander para mejorar las condiciones de tu préstamo actual sin cambiar de entidad.

Es un proceso rápido, pero requiere que vayas con datos en la mano, porque el banco siempre intentará proteger su beneficio.

Puedes pedirles que te bajen ese diferencial que se ha quedado obsoleto o que te quiten seguros que encarecen tu cuota.

Ver cómo funciona en tu caso
La Novación Hipotecaria

Subrogación acreedora: llevarse la hipoteca a otro banco

Si el Santander no te da lo que buscas, la subrogación es tu mejor arma: te llevas tu deuda a otro banco que quiera mejorar tu oferta.

Es el movimiento más inteligente cuando otra entidad lanza una campaña agresiva para captar clientes solventes.

Lo mejor es que ahorras respecto a una hipoteca nueva y sueles conseguir tipos mucho más competitivos.

Para ver si el salto merece la pena, pon a prueba tus números de tu caso en nuestro simulador de subrogación y compara si ahorrarías. 

Ver cómo funciona en tu caso
La Subrogación Hipotecaria

En qué se diferencian subrogación y novación

Aunque ambos conceptos se engloban dentro de los cambios de condiciones de una hipoteca, subrogación y novación no son lo mismo.

La diferencia principal está en el tipo de relación contractual:

  • En la subrogación, la relación cambia de banco.
  • En la novación, la relación con el banco se mantiene.

También difieren en la forma en que se formaliza el cambio y en el procedimiento administrativo que lo acompaña.

Por este motivo, Banco Santander distingue claramente entre ambas figuras, aunque desde fuera puedan percibirse como cambios similares.

Cuál es la mejor opción para tu hipoteca Santander

No hay una fórmula única, pero los datos no mienten: lo que ayer era un buen trato, hoy puede ser una carga financiera.

La novación es cómoda, pero la subrogación suele ser la que más dinero te devuelve al bolsillo a largo plazo.

Lo que nunca debes ignorar son los riesgos de no actuar mientras el Euríbor fluctúa.

Si quieres dejar de adivinar y empezar a decidir con datos, entra en nuestro diagnóstico de cambio de banco y descubre qué opciones tienes sobre la mesa ahora mismo.